
Frente a más de 2000 trabajadores, Grasso fue contundente ante la amenaza del Gobierno: "No vamos a permitir que le metan la mano en el bolsillo a los laburantes"
En Diputados, la nota fue entregada en mano a legisladores que integran el Bloque Unión por la Patria, quienes salieron del edificio (que estaba fuertemente custodiado) para compartir un momento con las autoridades y los trabajadores.
Allí, Grasso tomó la palabra: otorgó un fuerte reconocimiento al personal municipal por su rol diario en el sostenimiento de la ciudad y apuntó duramente contra el ajuste sistemático. "El sueldo de los municipales no lo puede tocar nadie.
El jefe comunal advirtió sobre el impacto de la crisis económica nacional y el rol de contención que asumió su gestión frente al retiro de otras esferas gubernamentales. En ese sentido, subrayó que el Municipio se hace cargo de sostener "lo que abandonan Nación y Provincia", incluyendo la atención primaria de salud para los afiliados a la Caja de Servicios Sociales. "En la Legislatura tenemos que discutir la flexibilización de las tarifas exorbitantes, no del laburo, y una redistribución de los ingresos, no el ajuste que planifican", disparó.
Grasso cuestionó las contradicciones de la dirigencia provincial y defendió la autarquía de Río Gallegos: "Después de instalar que no hay plata, ahora dicen que tenemos. Pagamos los aguinaldos, los sueldos y bancamos todo el funcionamiento sin ayuda de nadie. No pueden ser tan caraduras: si quieren ser intendentes, que se presenten el año que viene y les vamos a ganar".
Sobre el cierre, el mandatario local interpeló directamente al presidente de la Nación y al gobernador santacruceño. Tras dejar en claro que no permitirán que "le metan la mano en el bolsillo a los laburantes", reiteró la necesidad de construir un Estado dinámico, eficiente y transparente, y dejó la puerta abierta al diálogo: "Queremos consensuar, gobernador. Convóquenos, lo estamos esperando".
Por su parte, el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), Pedro Mansilla, ratificó el contundente acompañamiento del gremio y lanzó una advertencia al Ejecutivo provincial. Tras destacar la "empatía" generada con un intendente "proclive al diálogo", el dirigente sindical exigió resultados a la clase política frente al cierre de comercios y la pérdida de empleo privado.
"Los trabajadores sabemos cuándo salir a la calle para cuidar nuestro salario y no podemos ser la variable de ajuste. El Gobierno tiene la posibilidad histórica de ponerle un freno a esto antes de que se genere. No nos empujen al conflicto: no se metan con la plata de los trabajadores", concluyó Mansilla.
Luego de los discursos, se realizó la desconcentración pacífica de todos los participantes.























