
Jairo Guzmán y la Casta: Una inexplicable fortuna personal y el abandono a jubilados de la Cuenca
En Santa Cruz se repiten historias similares. Jairo Guzmán posee una fortuna personal que asciende a $1.800.000.000 (mil ochocientos millones de pesos). En paralelo, jubilados de la Cuenca Carbonífera denuncian que deben pagar el 100% de sus medicamentos, ya que el PAMI no se hace cargo y tampoco cuentan con la atención médica necesaria.
Jubilados de Río Turbio y 28 de Noviembre aseguran que el máximo referente de La Libertad Avanza en Santa Cruzno atiende las problemáticas oportunamente planteadas y los dejó librados a su suerte. Entre las demandas más urgentes figuran las derivaciones médicas, la falta de entrega de medicamentos y la ausencia de profesionales en la Cuenca Carbonífera.
Tras meses de reclamos sin respuestas, un grupo de jubilados —acompañados por ocho concejales de Río Turbio y 28 de Noviembre— mantuvo una serie de reuniones en la capital provincial con el objetivo de destrabar el conflicto. Si bien hubo algunos avances, las respuestas no llegaron desde La Libertad Avanza.
“El PAMI, hoy manejado por La Libertad Avanza en Santa Cruz, no está brindando cobertura en medicamentos”, señaló el jubilado de YCRT Juan Pablo Neto.
El referente explicó que los afiliados quedaron atrapados en un cruce de acusaciones entre la obra social y los prestadores farmacéuticos. “El PAMI dice que está cumpliendo y que quien no cumple es la farmacia. Nosotros incluso enviamos carta documento a la farmacia, pero la realidad es que cuando vamos a retirar los remedios no los tenemos”, explicó.
“Esta situación nos obliga a pagar el 100% de los medicamentos, algo que es muy doloroso porque muchos compañeros tienen problemas de salud en varias especialidades”, agregó.
Otro punto crítico son los montos que el PAMI otorga a quienes deben trasladarse a Río Gallegos o El Calafate para recibir atención médica. La brecha entre el subsidio y el costo de vida en la provincia vuelve prácticamente inaccesibles los tratamientos.
“El tema de las derivaciones es un infierno. Te dan 46.000 pesos, cuando un hotel no baja de 50.000, una comida cuesta entre 25.000 y 30.000, y a eso hay que sumarle la movilidad. Hoy estamos viendo compañeros que gastan 120.000 pesos o más en cada derivación”, denunciaron.
Durante la jornada, los jubilados también cuestionaron la falta de respuestas por parte de las autoridades locales del PAMI. Señalan que el piso de viáticos está congelado desde 2016.
“Jairo no hizo nada. Dijo que se iba a reunir con representantes de las provincias patagónicas para elevar el piso porque con 40.000 pesos no alcanza para nada, pero hasta ahora no hubo absolutamente ninguna respuesta”, reclamaron.
Finalmente, advirtieron sobre la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y el aumento de tarifas. “Venimos de estafa en estafa. En este tiempo perdimos el 70% de nuestro poder adquisitivo. Hoy un jubilado de la zona de Turbio cobra cerca de 300.000 pesos, cuando la mínima debería rondar los 700.000 pesos para cubrir lo básico”, señalaron.
Mientras Jairo Guzmán pasó de vendedor ambulante a acumular una fortuna de $1.800 millones sin poder explicar razonablemente su origen, y el gobernador Claudio Vidal se pasea por Nueva York junto al presidente Javier Milei, Manuel Adorni y su esposa, los trabajadores y jubilados siguen reclamando que este proyecto político deje de hipotecar sus vidas.
Para ellos, la situación es clara: mientras algunos acumulan poder y dinero, los jubilados quedan cada vez más solos.




















