Las salas de 5 del Jardín Belén visitaron el museo y compartieron una jornada de juegos, descubrimientos y aprendizajes. La invitación está abierta a las instituciones y a los vecinos que quieran acercarse a conocer la historia de Río Turbio.
Esta vez, la historia de nuestra ciudad se encontró con la curiosidad de los más pequeños. El Museo Histórico Municipal recibió a los alumnos de las salas Virgen de la Medalla Milagrosa y Santa Luisa de Marillac, del Jardín Belén, quienes recorrieron el lugar, observaron, jugaron y compartieron experiencias.
La visita permitió acercar a los chicos a la memoria de su comunidad desde una propuesta acorde a su edad. Mirar, descubrir y aprender junto a otros también es una manera de empezar a conocer el lugar donde crecen y las historias de quienes vivieron aquí antes que ellos.
“Nos da mucha alegría recibir a los más chicos. Queremos que disfruten la visita, que puedan preguntar y que se vayan con ganas de volver. El museo también es un lugar para ellos”, expresó su directora, Mariana Menna.
Además de recibir a las instituciones educativas, el museo mantiene sus puertas abiertas a las organizaciones y a los vecinos que quieran conocerlo. Sus exhibiciones se renuevan con los aportes de la propia comunidad, que permiten compartir nuevos recuerdos y conocer distintos momentos de la vida de Río Turbio.
“Invitamos a todas las instituciones y a los vecinos a acercarse. Y a quienes ya vinieron, los esperamos otra vez, porque seguimos mostrando cosas que aporta nuestra propia gente. Detrás de cada aporte hay una historia que merece ser conocida y compartida”, señaló Menna.
La visita del Jardín Belén forma parte de ese encuentro entre generaciones que el museo busca acompañar: los vecinos aportan sus recuerdos y los más chicos comienzan a descubrir una historia de la que también forman parte.







